En los primeros nueve meses de 2026, la Municipalidad de Concepción del Uruguay percibió $50.520 millones por todas sus fuentes de ingresos. Frente al mismo período de 2025, el crecimiento nominal fue del 36,1% y la variación real estimada del 2,2%.

por Pablo Presas, economista y concejal.

Dimensionar económicamente un municipio ayuda a entender mejor de qué hablamos cuando discutimos tasas, coparticipación, servicios u obra pública.

Durante los primeros nueve meses de 2026, la Municipalidad de Concepción del Uruguay administró recursos por $50.520 millones, equivalentes a alrededor de US$33 millones al tipo de cambio de fines de septiembre. Proyectado a un año, ese volumen se ubica por encima de los US$40 millones.

Se trata, en definitiva, de una organización de servicios de considerable dimensión económica. El Presupuesto 2026 estima que Personal representa cerca del 56,5% de los recursos, porcentaje que asciende aproximadamente al 65% cuando se suman servicios personales y cooperativas sociales.

La pregunta siguiente es, entonces: ¿de dónde salen los recursos que sostienen esa estructura?

En una columna anterior analizamos la coparticipación nacional y provincial, que hoy representa aproximadamente la mitad de los ingresos municipales. Para completar esa mirada hay que incorporar la otra mitad: la recaudación propia, integrada por tasas, servicios y otros ingresos generados directamente por el municipio.

Así, al 30 de septiembre de 2026, los recursos totales acumulados (sumados los de origen propio como también los de origen provincial y nacional) alcanzaron los $50.519,7 millones, frente a $37.109,9 millones en igual período de 2025.

La diferencia representa un crecimiento nominal del 36,1%. Tomando como referencia una inflación interanual estimada del 33,24% entre ambas fechas, la variación real resulta cercana al 2,2%.

Una estructura dividida casi en mitades

La composición de los ingresos se mantiene prácticamente equilibrada entre recursos propios y fondos de origen nacional y provincial.

En los primeros nueve meses de 2025, los ingresos propios representaban el 50,5% del total. En 2026 esa participación pasó al 49,1%.

En valores nominales, la recaudación propia aumentó de $18.734 millones a $24.808 millones, un 32,4%, lo que equivale a una variación real estimada de -0,6%.

Dentro de este grupo, sin embargo, los comportamientos fueron muy distintos.

La Tasa de Inspección Sanitaria, Higiene y Profilaxis (THI), principal recurso propio del municipio, creció 28,9% nominal y registró una caída real estimada del 3,3%.

En cambio, la Tasa General Inmobiliaria (TGI) aumentó 84,3% nominal y 38,3% real, mientras que Servicios Sanitarios creció 79,1% nominal y 34,4% real.

Los demás ingresos propios mostraron, en conjunto, una caída real del 15,4%, mientras que los intereses obtenidos por colocaciones a plazo fijo retrocedieron 6,7% en términos reales.

Diferencias entre Nación y Provincia

Los recursos de origen nacional alcanzaron los $13.716 millones, frente a $10.229 millones en igual período de 2025.

El incremento nominal fue del 34,1%, prácticamente en línea con la inflación, por lo que la variación real estimada fue del 0,6%.

Los recursos provinciales tuvieron una evolución diferente: pasaron de $8.146 millones a $11.996 millones, un crecimiento nominal del 47,3% y real del 10,5%.

También aquí hubo diferencias importantes. Los fondos provenientes de Ingresos Brutos aumentaron 15,2% nominal, lo que implica una caída real del 13,5%.

En sentido contrario, la participación del Impuesto Inmobiliario creció 188,4% nominal y 116,5% real, mientras que Automotor aumentó 70,9% nominal y 28,3% real.

El cuadro completo

La fotografía de los primeros nueve meses de 2026 muestra recursos municipales compuestos aproximadamente por un 49% de ingresos propios, 24% de origen provincial y 27% nacional.

En conjunto, crecieron 36,1% en términos nominales y alrededor de 2,2% en términos reales.

El dato debe tomarse como una aproximación, ya que la variación real fue calculada comparando los montos acumulados al 30 de septiembre de cada año y no actualizando individualmente cada ingreso según el momento exacto en que fue percibido.

Pero más allá de esa precisión metodológica, los números permiten dimensionar algo importante: Concepción del Uruguay administra una estructura económica de más de US$40 millones anuales, sostenida por una combinación casi equilibrada entre recursos propios y transferencias automáticas de Nación y Provincia.

Una parte muy importante de esos fondos se destina al funcionamiento cotidiano del municipio —personal, contrataciones, cooperativas y servicios— y el resto debe alcanzar para mantener infraestructura, prestar servicios, asistir demandas e invertir.

Por eso, discutir las finanzas municipales no es solamente discutir cuánto se recauda o cuánto llega por coparticipación. También es discutir qué capacidad tiene la ciudad para transformar esos recursos en servicios, mantenimiento e inversión pública.

Esa es, probablemente, la dimensión más importante detrás de los números.